martes, 23 de octubre de 2012

An awesome book; de Dallas Clayton

Yes, there are places in the world where people dream up dreams 
 so simply unfantastical and practical they seem. 
 To lose all possibility of thinking super things. 
Of dancing wild animals with diamond colored wings. 
 Instead they dream of furniture, of buying a new hat, 
 of owning matching silverware. Could you imagine that?
SINOPSIS
Un pequeño libro sobre cómo soñar a lo grande.
Dallas Clayton escribió e ilustró este libro para el cumpleaños de su hijo y, como no se lo querían editar, lo publicó en Internet y resultó ser un éxito. ¿No os da la impresión de haber oído esta historia antes?

Es éste un libro peculiar por varias razones: la primera, que está escrito en inglés; la segunda, que tiene dibujos, y la tercera, que lo encontré sin buscarlo de casualidad, gratuitamente y en una cuidada y graciosa edición virtual. De lejos, parece para niños, ¿verdad? Pero sólo lo es a medias. Acercaos un poco más.

Está escrito en inglés, sin embargo... en la misma página, hay una opción que permite seleccionar el idioma que se prefiera. Las traducciones no son literales, aunque a cambio de ese sacrificio conservan el significado y mantienen la rima. Claro está que, si se sabe inglés, es mucho mejor el idioma original.

Tiene dibujos, pero... ocupando estos la gran parte del espacio físico de las páginas, no logran robarle el protagonismo al texto. Las palabras aparecen salpicadas a pequeñas raciones que, si se leen de seguido, configuran una poesía inocente y al mismo tiempo plagada de ideas: al leerlas, el lector tendrá que abrir mucho los ojos para poder tragarse las grandes verdades que va encontrando. 

Es una edición virtual, aunque también lo hay en papel, que lo he visto pululando por Amazon, supongo que únicamente en inglés. De todas formas, y sin que sirva de precedente, no creo que la física supere a la digital. Le falta el olor y el tacto a papel, claro está. Pero las páginas suenan al pasarse, se escucha la lectura del propio autor al pulsar sobre el texto, y además los dibujos también nos "hablan": los unicornios relinchan, los trenes hacen "chucuchú", los sueños gritan, o los barquitos de sandía suenan como sólo saben hacerlo los barquitos de sandía (preguntadle cómo es eso al autor, que es el que imita todo).
An awesome book, Un libro impresionante en español, consiguió por unos instantes hacerme ver las cosas desde otra perspectiva. Levanta el ánimo. Logra que quieras comerte el mundo, como el monstruo de la portada. A lo mejor se parece un poco a alucinar sin tomar alucinógenos. Por el momento no puedo saberlo,  aunque sí  puedo afirmar que sus ilustraciones son tan fantásticas y coloridas que podrían perfectamente tratarse de alucinaciones, o sueños.

Vaya, creo que me está quedando todo demasiado idílico. No me hagáis caso. Que las ilustraciones no son para tanto, que las hay mejores. Que el texto es una simple poesía para niños, invitándonos a soñar... como si eso fuera una novedad. En fin, pese a todo, a mí me sorprendió. Me recordó a los hombres grises de Momo: les hubieran salido sarpullidos de haberse topado con An awesome book, ya lo creo.
¿No pensáis que la humanidad necesita soñar un poco más? Habría que dejarse llevar de vez en cuando por el niño interior. Hay gente que debe tener el suyo desnutrido, escondido en algún sitio profundo de las entrañas. Tan escondido que les es difícil encontrarlo. En otra gente el niño interior aflora más a menudo y, a veces, tal cosa es motivo de miradas procaces por parte de los adultos purificados-hombres grises. Habría que soñar más, soñar en el sentido de verlo todo con ojos inocentes, con ojos que vean que podemos lograr lo que queremos, y no con ojos que no vean, cegados por un muro de desesperanza. Tampoco hay que pasarse de inocencia pero, tal vez, si fuésemos menos ambiciosos y más sencillos, las cosas irían mejor.
3,5

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